EL TRIUNFO DE LA VIDA

SIEMPRE HAY ESPERANZAS A PESAR DE LA ADVERSIDAD

A la edad de 22 años, siendo estudiante de Ingeniería Química en la Universidad Iberoamericana y gran admirador de los Alquimistas y de la Innovación, tuve oportunidad de conocer a Pieter Brughel “El Viejo”, todo un personaje Innovador, considerado como uno de los primeros pintores surrealistas, con la salvedad de que Brueghel, vivió 350 años antes de que este movimiento artístico apareciera.


Recordemos que el surrealismo es un movimiento artístico y literario que surgió en Francia después de la Primera Guerra Mundial y que se inspira en las teorías psicoanalíticas para intentar reflejar el funcionamiento del subconsciente, dejando de lado cualquier tipo de control racional.

Pieter Brueghel denominado “El Viejo” (para distinguirlo de su hijo del mismo nombre y conocido como “El Joven”) es sin lugar a duda, una de las cuatro grandes figuras de la pintura flamenca junto con Jan Van Eyck, el Bosco y Pedro Pablo Rubens.


No olvidemos que la pintura flamenca o, escuela flamenca de pintura, son los nombres que la historiografía del arte da al conjunto de pintores flamencos, es decir, los maestros que se formaron y mantuvieron sus talleres en las ciudades flamencas en los siglos XV, XVI y XVII, lo que cubre los estilos artísticos del Gótico final, el Renacimiento, el Manierismo y el Barroco.

A esto hay que añadir, que Brueghel es, además, uno de los grandes maestros del siglo XVI, y el más importante pintor holandés de ese siglo.



Gran parte de la obra de este pintor está matizada con símbolos y mensajes secretos, de hecho, se cree que pertenecía a asociaciones secretas y que, practicaba la alquimia, lo cual era muy peligroso en pleno Siglo XVI por la postura de la Santa Inquisición.

Uno de los cuadros que más me llamaron la atención en e 1979 fue “El Triunfo de la Muerte”, óleo sobre tabla pintado entre 1562 – 1563.

Es una obra moral que muestra el triunfo de la Muerte sobre las cosas mundanas, simbolizado a través de un gran ejército de esqueletos arrasando la Tierra, no respetando edad, situación social, creencias ni poder político.

Al fondo aparece un paisaje yermo donde aún se desarrollan escenas de destrucción.

En un primer plano, la Muerte al frente de sus ejércitos sobre un caballo rojizo, destruye el mundo de los vivos, quienes son conducidos a un enorme ataúd, sin esperanza de salvación. Sin embargo, si hay esperanza a pesar de la adversidad presentada en el cuadro.

Todos los estratos sociales están incluidos en la composición, sin que el poder o la devoción pueda salvarles. Algunos intentan luchar contra su funesto destino, otros se abandonan a su suerte.



Y lo más relevante que descubrí fue, en el ángulo inferior derecho, una pareja de enamorados, la cual permanece ajena a lo que está sucediendo e inclusive, la muerte, en lugar de molestarlos, se pone a cantarles una dulce canción de amor.


En esta extraordinaria escena dentro del entorno de destrucción y amenaza, Brueghel nos hace conciencia que a pesar de la adversidad el AMOR SIEMPRE TRIUNFA, pero además esta pintura a través de su simbología oculta, nos muestra cuatros palabras de esperanza….VITA es decir VIDA…en otras palabras “EL TRIUNFO DE LA VIDA”



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