top of page

PERFECCIONISMO, ¿DEFECTO O VIRTUD?

Actualizado: 4 abr

"El principio de polaridad sostiene que todas las verdades son semi verdades. Esto quiere decir que nadie tiene la verdad completa, sino que todos tenemos nuestra parte de verdad. Cada persona, aunque nos parezca equivocada, tiene una porción de conocimiento"


Este artículo está inspirado en las cuatro virtudes cardinales de los griegos y en el concepto de polaridad planteado desde la antigüedad por místicos como Hildegarda de Bingen.



 “El Perfeccionismo no es una búsqueda de lo mejor, es perseguir lo peor de nosotros, la parte que nos dice que nada de lo que hagamos será nunca lo bastante bueno”


Julia Cameron

profesora, escritora, compositora,

poeta, guionista, artista y periodista

 

Parece que este mundo en el que vivimos es bipolar en donde siempre hay un punto de equilibrio que los griegos llamaban Virtudes Cardinales: Prudencia, Justicia, Fortaleza y Templanza.

Dicho punto de equilibrio es en donde los defectos humanos se convierten en virtudes.


Por ejemplo:



En el mundo físico, en un polo extremo está el hielo, en el otro polo está el vapor de agua y, el punto de equilibrio entre ambos extremos es el agua.


 


En términos de principios y valores, en un extremo está la cobardía y en el otro la loca audacia, cuyo punto de equilibrio es la Valentía.

 

 

  

Siguiendo este orden de ideas, podemos encontrar que en un extremo está la ineficiencia (la abulia) y del otro está el perfeccionismo; por supuesto los dos extremos son defectos humanos cuyo punto de equilibrio es una Virtud que llamaremos “La Mejora Continua” aunque hay autores que le llaman Optimalismo.

El concepto  Optimalismo (optimismo inteligente) fue acuñado por la psicología positiva, debido a que conjuga el realismo y el optimismo, que permite activar nuestros recursos internos para enfrentar y superar los desafíos de nuestro entorno.

El Optimalismo se fundamenta en la Fe y la Esperanza de que las cosas van a suceder, es decir buscar y encontrar soluciones.

Que ironía, la Fe (imaginar y creer que lo que queremos va a suceder) y la Esperanza (accionar para que suceda lo que queremos) son dos de las Virtudes Teologales heredadas de los antiguos místicos y de los griegos.

 

¿QUÉ DIFERENCIA HAY ENTRE PERFECCIONISTAS Y OPTIMALISTAS?

De primera instancia ambos tienen las mismas metas y objetivos, pero la diferencia fundamental es la actitud para obtenerlas.

El Perfeccionista dista mucho de ser una persona obsesiva y ordenada, en realidad implica una actitud (hacia ellos y los demás) de enfado o de ira debido a que lo que les sucede a ellos mismos y su alrededor no es perfecto.

Por lo tanto, tan mala es la abulia (ineficiencia) como el perfeccionismo, ambos son defectos del ser humano, pero se pueden resolver en su punto de equilibrio llamado Optimalismo o Mejora Continua.


La   Psicóloga Española Carmen Rodriguez De Haro nos ayuda a diagnosticar y a diferenciar a un perfeccionista de un optimalista.

No perdamos de vista que el punto de equilibrio (virtud) entre los dos defectos extremos (abulia y perfeccionismo) es el Optimalismo.

  

CARACTERÍSTICAS DE UN PERFECIONISTA (El Defecto)

• Tienen sentimientos de culpabilidad y autocrítica excesiva.

• Tienen miedo al error, a equivocarse, a no tomar las decisiones correctas, o a fracasar.

• Tienden a procrastinar, para evitar equivocarse; pueden abandonar o postergar las metas.

• Sufren de ansiedad y desánimo.

• No aceptan los errores pasados, presentes o futuros.

• Se autosabotean al embarcarse en metas poco realistas o difíciles de conseguir.

• El perfeccionista se impacienta por llegar al final de su meta, en línea recta, sin cometer ningún error. No contemplan los obstáculos como algo normal.

• Rechazan la realidad. Cuando no salen las cosas como “deberían de ser”, se produce un choque entre la realidad y la fantasía. Tienden a quedarse atascados y les cuesta salir de ahí.

  Si la realidad no es como “debería ser” pueden dejar de luchar, y no perseverar en su objetivo.

• Se centran más en evitar la angustia de cometer errores, que en la motivación de conseguir sus metas.

• Se centran en lo que no tienen y en lo que no consiguen.

• Su atención es selectiva hacia el error, en vez de hacia el logro.

• No son prácticos, porque se centran más en el problema que en la solución.

• La satisfacción por conseguir la meta es momentánea y rápidamente se embarcan en otra, sin haber disfrutado de la anterior.

• No aceptan la realidad. Sobre todo, cuando es contraria al ideal que esperan. Es como que en el mundo no debería de haber limitaciones o dificultades.

• No aceptan las emociones negativas. “No puedo estar triste, enfadado” …” “Tengo que ser el trabajador, amigo, hijo, novio perfecto”.

• No se conceden permiso para ser humanos. Todo esto provoca que disminuya la autoestima.

 

CARACTERÍSTICAS DE UN OPTIMALISTA (La Virtud)

• Basan las metas y objetivos en elecciones personales. Lo que “elijo o quiero” en vez de en lo que “debo o prefiero”.

• Se centra en la motivación de conseguir lo que se propone, más que en la presión de no cometer errores.

• Se centran en soluciones a los problemas, más que en no tener problemas.

• El optimalista sabe que no todo es un camino de rosas, y se enfoca más en disfrutar del proceso, y aprender de los errores. Da por hecho que estos van a existir.

• El optimalista sabe que el camino no es una línea recta sino, que pretender conseguir su objetivo implica a veces dar pasos hacia atrás o desvíos del camino. Acepta la realidad, no la niega.

• Entiende el fracaso o el error como una parte natural de la vida, y que puede estar ligado al éxito o al acierto. Se marca objetivos altos, pero son factibles o realistas porque divide la meta en submetas. Esto es, va pasito a pasito hasta que lo consigue. Saborea las submetas conseguidas, y no rápidamente pasa a otra.

• El optimalista acepta las emociones negativas, intenta comprenderse y buscar recursos constructivos para sentirse mejor.

• Son prácticos porque se centran en soluciones.

 

A manera de ejemplos Carmen Rodríguez de Haro nos dice:

“Imaginémonos que nos ponemos como meta tocar el piano. Un perfeccionista querrá aprender a tocarlo rápido, y se frustra por cada error que cometa, mientras un optimalista, apreciará cada progreso que haga, y cuando cometa un error, aprenderá de él para corregirlo”

 

En el caso de hablar en público, un perfeccionista entendería que no puede estar nervioso, cometer errores, o sentir emociones negativas, mientras que un optimalista entendería que es normal estar nervioso, cometer errores… E incluso en un momento dado, podría verbalizar en público su estado de nervios para que lo comprendiesen.

 

Con estos conocimientos, es claro que tanto la abulia como la imperfección son defectos y el punto de equilibrio (la virtud) es el optimalismo. 

 

¿Y que es la abulia?

La abulia es un concepto que se refiere a la falta de voluntad o energía para hacer algo o para moverse. Literalmente, su significado deriva del griego antiguo y es “falta de deseo”. En la terminología psicológica cuando la empleamos nos referimos a la falta de motivación o el desinterés hacia todo objetivo.

 

Con lo ya dicho, es evidente que un perfeccionista carece de paz interior, porque la necesidad de perfección y el deseo de tranquilidad interior entran en conflicto entre sí.

En lugar de estar contentos y agradecidos por lo que tienen, se concentran en lo que está mal en algo y en su necesidad de arreglarlo. Cuando nos concentramos en lo que está mal, implica que estamos insatisfechos, descontentos.

 

Como dice Richard Carlson en su libro Don't Sweat the Small Stuff:

“Ya sea que esté relacionado con nosotros mismos (un armario desorganizado, un rasguño en el auto, un logro imperfecto, unos cuantos kilos que nos gustaría perder) o las "imperfecciones" de otra persona (la forma en que alguien se ve se comporta o vive su vida), el acto de centrarnos en la imperfección nos aleja de nuestro objetivo de ser amables y gentiles.

Esta estrategia no tiene nada que ver con dejar de hacer lo mejor que puedes, sino con estar demasiado apegado y concentrado en lo que está mal en la vida. Se trata de darte cuenta de que, si bien siempre hay una mejor manera de hacer algo, esto no significa que no puedas disfrutar y apreciar cómo ya son las cosas. La solución aquí es darse cuenta de que se cae en el hábito de insistir en que las cosas deberían ser distintas de como son. Recuerda suavemente que la vida está bien tal como está, ahora mismo. Sin tu criterio, todo estaría bien. A medida que empieces a eliminar tu necesidad de perfección en todas las áreas de tu vida, comenzarás a descubrir la perfección en la vida misma”

 

Por otra parte, Jaime Burke en su blog


Nos dice: el perfeccionismo está presente en casi todos los problemas de ansiedad, problemas de pareja, inseguridades personales, depresiones, angustias laborales, bloqueos vitales. La lista de problemas creados por esta actitud es interminable por eso es de vital importancia sustituir el perfeccionismo por su opuesto: el optimalismo, una actitud ante la vida mucha más efectiva, flexible, productiva y llena de emociones positivas. Cómo siempre digo, aprender a cambiar actitudes no es fácil ni mágico, como buen aprendizaje normalmente se requieren semanas o meses para que en este caso una actitud optimalista forme parte de nuestra vida. Te recomendamos mucha paciencia, persistencia y trabajo personal y no te preocupes si no te sale a la primera, date tiempo y ya verás cómo lo acabarás consiguiendo”

 

  1. Jaime Burke en su blog nos deja las siguientes recomendaciones;

  2. El perfeccionismo es una actitud y por lo tanto se puede cambiar

  3. Sé consciente de que el perfeccionismo es una actitud muy errónea que engloba más de lo que crees

  4. El contrario al perfeccionista es el Abúlico y el punto de equilibro de estos dos defectos, es decir la virtud es el optimalista.

  5. Aprende a filtrar y a eliminar tus pensamientos perfeccionistas

  6. Elimina la idea irracional de que la perfección es posible y positiva

  7. Deshazte de la creencia irracional de que tu valor como persona, está determinado por tus logros.

  8. Elimina la idea irracional de que «todos los errores son terribles»

  9. Desarrolla, trabaja e integra en tu vida  un enfoque de solución de problemas (la cultura del error)

 

Fuentes:

Descarga el artículo dando clic en la imagen de abajo de este texto

🔴 Carmen Rodriguez De Haro (https://psicologiaymente.com/autores/carmen-rodriguez-de-haro) diagnosticar y a diferenciar a un perfeccionista de un optimalista

 

🔴 Carmen Rodriguez De Haro: ¿Soy perfeccionista u optimalista? Las diferencias entre estas actitudes. https://psicologiaymente.com/psicologia/perfeccionista-optimalista-diferencias

 

🔴 Richard Carlson. Don't Sweat the Small Stuff.


🔴 Jaime Burke. Como romper con el perfeccionismo y llegar a ser un gran Optimalista. https://jaimeburque.com/blog/como-romper-con-el-perfeccionismo-y-llegar-a-ser-un-gran-optimalista-parte-i/?pag=single



 ¡MUCHAS GRACIAS POR EL PRIVILEGIO DE TU TIEMPO!


106 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo

Comments


bottom of page